lunes, 1 de diciembre de 2014

Gabriel Milito: “Lo importante es cómo se llega”

Entrevista a Gabriel Milito 27 de octubre de 2014, exjugador de Independiente, Zaragoza (España) y Barcelona (España) de importante paso por la selección nacional y actualmente director técnico de la reserva del Club Atlético Independiente.


Sebastián Ongarelli: Antes de ir a la actualidad, explicame un poco tus inferiores, como lo abordaste, como transcurrieron.

Gabriel Milito: Empecé a jugar de muy chico, con 4 o 5 años. Primero comencé como todos los chicos, jugando en casa con mi hermano, que a pesar que es un año mayor que yo, no hubo diferencias. Jugábamos con amigos hasta que, por la edad, pudimos empezar a jugar en un club de Quilmes llamado Viejo Bueno. Con Diego (el hermano) comenzamos a los 6 a competir en club. Así estuvimos durante tres años hasta que comenzamos a jugar en infantiles, yo en Independiente y Diego en Racing. Pero obviamente no pensábamos en ser jugadores de Primera o ser profesionales, simplemente íbamos por diversión. Por suerte, los técnicos nos vieron con condiciones, nos ficharon y comenzamos cada uno en su club, primero en novena. Mi caso fue distinto, al de Diego. Rápidamente empecé jugando en el juvenil de la selección con Pekerman a los 15 años. Pasé por los diferentes juveniles de AFA y esto generó que me salteé varias divisiones en las inferiores. Saltee a la Reserva y con solo 17 años hice mi debut en la primera de Independiente. Fue un recorrido rápido, casi ni hice inferiores en el club, pero son procesos que hay que tener paciencia. Lo importante no es cuándo se llega, sino como se logra llegar.

Ongarelli: ¿Siempre en Independiente hiciste las inferiores?
Milito: Tuve un paso muy fugaz por Racing junto a mi hermano pero después me decidí por Independiente.

Ongarelli: A pesar de tu gran paso por los juveniles de la selección, ¿En algún momento dudaste en que ibas a llegar a jugar en Primera?

Milito: Hice novena, octava y séptima división y ya estar ahí para mí era grandioso. No pensaba en un futuro como jugador. Luego del llamado de la Selección, mi cabeza cambió y no me quise ir más. No quería quedarme afuera de la selección, por eso comencé a cuidarme más y confiar en lograr llegar a jugar en primera.

Ongarelli: Antes hacías hincapié en la relación con tu hermano en el fútbol, ¿Cómo es el trato de la familia detrás de jugadores que recién comienzan? Ya que, a pesar de ser una 
situación linda de vivir, tal vez se dé con mucha precaución.

Milito: El apoyo de la familia es muy importante. En mi caso apoyaron desde el rol de “ser mis padres”. Sé que sin el apoyo de ellos no hubiese conseguido nada. Les debemos mucho a ellos, ya que desde siempre estuvieron y nos acompañaron desde un principio.

Ongarelli: Te voy a llevar rápidamente a tu carrera y especialmente al Barcelona. “La Masía” es uno de las canteras más conocidas del mundo, ¿Qué opinión tenés sobre la forma que tienen de trabajo y como lo abordan?

Milito: Barcelona es un club muy particular, especial. De los mejores en infraestructura, lo cual es difícil de superar, más que nada en las edificaciones de entrenamiento. La filosofía que ellos tienen también es especial, el primer equipo juega de una manera y todos los equipos, desde los más chiquitos de la cantera, juegan a lo mismo. Y eso es algo que no ocurre en ningún lado. Esto lo hace distinto y genera que surjan jugadores con ADN del “Barça” tales como Xavi, Iniesta, Cesc y muchos más. En pocos lugares se trabaja como en el “Barça” en cuanto a la misma visión y pensamiento.

Ongarelli: A pesar de que eras jugador, ¿te involucrabas en “La Masía”, observabas?

Milito: Tal vez no me involucraba directamente pero sí hablaba con los técnicos y profesores de la cantera. Es fascinante cómo chicos de 12 o 13 años juegan exactamente igual al equipo de Primera. Conceptualmente los juveniles llegan a primera sabiendo cómo es la idea. Los chicos tienen el ADN del club y ya saben cómo deben actuar en Primera, por ende el proceso que ese chico juega en el primer equipo, es mucho más fácil porque crecieron con esa ideología. Es una ventaja y el Barcelona sabe cómo utilizarla.

Ongarelli: Tras la vuelta a la Argentina, ¿tenías pensando dirigir, ya sea en inferiores o en 
algún club?

Milito: Al principio de la carrera no pensaba en ser entrenador. Luego con el transcurso de los años fui observando la necesidad y las ganas de dirigir. Pero no me interesaba dónde dirigir, sino llevar a cabo esa acción sea donde sea. Tenía claro que quería dirigir a chicos adolescentes. No quería finalizar la carrera profesional y rápidamente comenzar a dirigir un equipo de Primera. Quería crecer como entrenador gradualmente y poder desarrollar mi idea.

Ongarelli: ¿Cómo llevaste la situación de ya no ser jugador y tener que dirigir a un grupo de juveniles profesionales?

Milito: Lo llevé bien, son sensaciones nuevas. Día a día es una experiencia. Como entrenador no solo se piensa en uno mismo, sino que es importante saber cómo llevarles a 20 chicos la idea que uno tiene.

Ongarelli: ¿Pudiste lograr imponer tu idea de pensamiento a los chicos?

Milito: Sí, la verdad que los chicos nos siguen con la idea, el comportamiento en el entrenamiento. Nosotros somos sinceros, trabajamos a partir de eso. Darle una explicación al jugador de por qué es o no tenido en cuenta. Siempre con la verdad.

Ongarelli: Siguiendo con la línea de las inferiores, ¿qué diferencia observás entre la cantera del Barcelona y las inferiores de Independiente?, ¿se puede hacer una comparación?

Milito: Es una comparación difícil de hacer, son diferentes clubes pero importantes en el fútbol mundial. La principal diferencia es la económica. La infraestructura del Barca es notable, no solo en comparación con la de Independiente, sino que a nivel global. A diferencia del Barcelona, observar chicos en Independiente es mucho más difícil. El “Barça” tiene una economía muy buena, por ende está lleno de ojeadores.

Ongarelli: Con respecto a la búsqueda de jugadores, ¿sos de observar e ir en busca de juveniles?

Milito: Yo dirijo la Reserva y como está formada por chicos de inferiores, siempre que podemos observamos a los juveniles de cuarta o quinta. Por una cuestión física estos juveniles pueden llegar a primera y eso es lo que miramos mi grupo de trabajo y yo.

Ongarelli: La historia de Independiente en relación con las inferiores siempre fue grandiosa, ¿cómo crees que ésta, en miras a un futuro?

Milito: Hay muchos chicos jóvenes que están en primera división y eso no sucedía desde hace mucho tiempo. El futuro del club pasa por las inferiores y hoy en día el club no tiene una buena situación económica y es esencial formar chicos de las inferiores.

Ongarelli: La relación que podés tener siendo DT de la Reserva con el técnico de la primera, ¿Cómo debe ser?

Milito: Permanentemente en contacto. Cuando Jorge (Almirón) llegó al club, no conocía a los chicos y con la ayuda nuestra, él logró conocer a los chicos y hoy muchos de ellos trabajan con Jorge en primera.

Ongarelli: Y si el DT te pide un jugador el cual vos creés que todavía no está listo para primera, ¿vos tenés la potestad de retenerlos?

Milito: No, el que decide siempre es el DT de primera. Es una cuestión jerárquica. Todos trabajamos para él, pero siempre la decisión es, en este caso, de Jorge.

Ongarelli: ¿Cuál es la diferencia entre el momento en que vos estabas en el club en inferiores y ahora?

Milito: Muchas diferencias. Por ejemplo, los representantes no existían y además no había tanta tecnología que hoy a los chicos los distrae. Antes era venir, jugar y listo. La figura del representante fue negativa. Uno crecía libremente y ahora ya tenés dos o tres representantes que se pelean por algún chico lo que genera que hasta le tengan que pagar al padre del juvenil por tener los derechos del club.

Ongarelli: ¿Y el rol del DT con estos chicos…?

Milito: Uno trata de aconsejarlo, de apoyarlo. Pero hay un momento que uno no puede llegar, cada uno toma su decisión.

Sebastián Ongarelli
@sebaongok

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