Entrevista a Gabriel Milito 27 de octubre de 2014, exjugador de Independiente, Zaragoza (España) y Barcelona (España) de importante
paso por la selección nacional y actualmente director técnico de la reserva del
Club Atlético Independiente.
Sebastián Ongarelli: Antes de ir a la
actualidad, explicame un poco tus inferiores, como lo abordaste, como
transcurrieron.
Gabriel Milito: Empecé a jugar de muy chico, con
4 o 5 años. Primero comencé como todos los chicos, jugando en casa con mi hermano, que a pesar que es un año mayor que yo, no hubo diferencias. Jugábamos con
amigos hasta que, por la edad, pudimos empezar a jugar en un club de Quilmes
llamado Viejo Bueno. Con Diego (el hermano) comenzamos
a los 6 a competir en club. Así estuvimos durante tres años hasta que
comenzamos a jugar en infantiles, yo en Independiente y Diego en Racing. Pero
obviamente no pensábamos en ser jugadores de Primera o ser profesionales,
simplemente íbamos por diversión. Por suerte, los técnicos nos vieron con
condiciones, nos ficharon y comenzamos cada uno en su club, primero en novena.
Mi caso fue distinto, al de Diego. Rápidamente empecé jugando en el juvenil de
la selección con Pekerman a los 15 años. Pasé por los diferentes juveniles de
AFA y esto generó que me salteé varias divisiones en las inferiores. Saltee a
la Reserva y con solo 17 años hice mi debut en la primera de Independiente. Fue
un recorrido rápido, casi ni hice inferiores en el club, pero son procesos que
hay que tener paciencia. Lo importante no es cuándo se llega, sino como se logra llegar.
Ongarelli: ¿Siempre en Independiente
hiciste las inferiores?
Milito: Tuve
un paso muy fugaz por Racing junto a mi hermano pero después me decidí por
Independiente.
Ongarelli: A pesar de tu gran paso por
los juveniles de la selección, ¿En algún momento dudaste en que ibas a llegar a
jugar en Primera?
Milito: Hice novena, octava y séptima división y ya estar ahí para mí era grandioso. No pensaba en un
futuro como jugador. Luego del llamado de la Selección, mi cabeza cambió y no
me quise ir más. No quería quedarme afuera de la selección, por eso comencé a
cuidarme más y confiar en lograr llegar a jugar en primera.
Ongarelli: Antes hacías hincapié en la
relación con tu hermano en el fútbol, ¿Cómo es el trato de la familia detrás de
jugadores que recién comienzan? Ya que, a pesar de ser una
situación linda de
vivir, tal vez se dé con mucha precaución.
Milito: El
apoyo de la familia es muy importante. En mi caso apoyaron desde el rol de “ser mis padres”. Sé que sin el apoyo de ellos no hubiese conseguido nada. Les
debemos mucho a ellos, ya que desde siempre estuvieron y nos acompañaron desde
un principio.
Ongarelli: Te voy a llevar rápidamente
a tu carrera y especialmente al Barcelona. “La Masía” es uno de las canteras
más conocidas del mundo, ¿Qué opinión tenés sobre la forma que tienen de
trabajo y como lo abordan?
Milito: Barcelona es un club muy particular, especial. De los mejores en
infraestructura, lo cual es difícil de superar, más que nada en las
edificaciones de entrenamiento. La filosofía que ellos tienen también es
especial, el primer equipo juega de una manera y todos los equipos, desde los
más chiquitos de la cantera, juegan a lo mismo. Y eso es algo que no ocurre en
ningún lado. Esto lo hace distinto y genera que surjan jugadores con ADN del “Barça”
tales como Xavi, Iniesta, Cesc y muchos más. En pocos lugares se trabaja como en
el “Barça” en cuanto a la misma visión y pensamiento.
Ongarelli: A pesar de que eras
jugador, ¿te involucrabas en “La Masía”, observabas?
Milito: Tal
vez no me involucraba directamente pero sí hablaba con los técnicos y
profesores de la cantera. Es fascinante cómo chicos de 12 o 13 años juegan
exactamente igual al equipo de Primera. Conceptualmente los juveniles llegan a
primera sabiendo cómo es la idea. Los chicos tienen el ADN del club y ya saben
cómo deben actuar en Primera, por ende el proceso que ese chico juega en el
primer equipo, es mucho más fácil porque crecieron con esa ideología. Es una
ventaja y el Barcelona sabe cómo utilizarla.
Ongarelli: Tras la vuelta a la Argentina, ¿tenías
pensando dirigir, ya sea en inferiores o en
algún club?
Milito: Al
principio de la carrera no pensaba en ser entrenador. Luego con el transcurso
de los años fui observando la necesidad y las ganas de dirigir. Pero no me interesaba
dónde dirigir, sino llevar a cabo esa acción sea donde sea. Tenía claro que
quería dirigir a chicos adolescentes. No quería finalizar la carrera
profesional y rápidamente comenzar a dirigir un equipo de Primera. Quería
crecer como entrenador gradualmente y poder desarrollar mi idea.
Ongarelli: ¿Cómo llevaste la situación
de ya no ser jugador y tener que dirigir a un grupo de juveniles profesionales?
Milito: Lo llevé bien, son sensaciones nuevas.
Día a día es una experiencia. Como entrenador no solo se piensa en uno mismo,
sino que es importante saber cómo llevarles a 20 chicos la idea que uno tiene.
Ongarelli: ¿Pudiste lograr imponer tu
idea de pensamiento a los chicos?
Milito: Sí,
la verdad que los chicos nos siguen con la idea, el comportamiento en el
entrenamiento. Nosotros somos sinceros, trabajamos a partir de eso. Darle una
explicación al jugador de por qué es o no tenido en cuenta. Siempre con la
verdad.
Ongarelli: Siguiendo con la línea de
las inferiores, ¿qué diferencia observás entre la cantera del Barcelona y las
inferiores de Independiente?, ¿se puede hacer una comparación?
Milito: Es
una comparación difícil de hacer, son diferentes clubes pero importantes en el
fútbol mundial. La principal diferencia es la económica. La infraestructura del
Barca es notable, no solo en comparación con la de Independiente, sino que a
nivel global. A diferencia del Barcelona, observar chicos en Independiente
es mucho más difícil. El “Barça” tiene una economía muy buena, por ende está
lleno de ojeadores.
Ongarelli: Con respecto a la búsqueda
de jugadores, ¿sos de observar e ir en busca de juveniles?
Milito: Yo
dirijo la Reserva y como está formada por chicos de inferiores, siempre que
podemos observamos a los juveniles de cuarta o quinta. Por una cuestión física
estos juveniles pueden llegar a primera y eso es lo que miramos mi grupo de
trabajo y yo.
Ongarelli: La historia de Independiente
en relación con las inferiores siempre fue grandiosa, ¿cómo crees que ésta, en
miras a un futuro?
Milito: Hay
muchos chicos jóvenes que están en primera división y eso no sucedía desde hace
mucho tiempo. El futuro del club pasa por las inferiores y hoy en día el club
no tiene una buena situación económica y es esencial formar chicos de las
inferiores.
Ongarelli: La relación que podés tener
siendo DT de la Reserva con el técnico de la primera, ¿Cómo debe ser?
Milito: Permanentemente
en contacto. Cuando Jorge (Almirón) llegó al club, no conocía a los chicos y
con la ayuda nuestra, él logró conocer a los chicos y hoy muchos de
ellos trabajan con Jorge en primera.
Ongarelli: Y si el DT te pide un
jugador el cual vos creés que todavía no está listo para primera, ¿vos tenés la
potestad de retenerlos?
Milito: No,
el que decide siempre es el DT de primera. Es una cuestión jerárquica. Todos
trabajamos para él, pero siempre la decisión es, en este caso, de Jorge.
Ongarelli: ¿Cuál es la diferencia
entre el momento en que vos estabas en el club en inferiores y ahora?
Milito: Muchas diferencias. Por ejemplo, los
representantes no existían y además no había tanta tecnología que hoy a los
chicos los distrae. Antes era venir, jugar y listo. La figura del representante
fue negativa. Uno crecía libremente y ahora ya tenés dos o tres representantes
que se pelean por algún chico lo que genera que hasta le tengan que pagar al
padre del juvenil por tener los derechos del club.
Ongarelli: ¿Y el rol del DT con estos
chicos…?
Milito: Uno
trata de aconsejarlo, de apoyarlo. Pero hay un momento que uno no puede llegar,
cada uno toma su decisión.
Sebastián Ongarelli
@sebaongok

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